miércoles, 2 de diciembre de 2009

Oración de apertura en el Senado de Kansas


Cuando se le pidió al pastor Joe Wright que hiciera oración de apertura en el senado de Kansas, todo el mundo esperaba una oración ordinaria, pero esto no es lo que ellos escucharon:

Señor, venimos delante de Ti este día, para pedirte perdón y para pedir tu dirección. Sabemos que tu Palabra dice: ‘Maldición a aquellos que llaman bien lo que está mal’ y es exactamente lo que hemos hecho.

Hemos perdido el equilibrio espiritual y hemos cambiado nuestros valores.

Hemos explotado al pobre y hemos llamado a eso ’suerte’.

Hemos recompensado la pereza y la hemos llamado ‘ayuda social’.

Hemos matado a nuestros hijos que aun no han nacido y lo hemos llamado ”la libre elección‘

Hemos abatido a nuestros condenados y lo hemos llamado ‘justicia’

Hemos sido negligentes al disciplinar a nuestros hijos y lo hemos llamado ”desarrollar su autoestima’

Hemos abusado del poder y hemos llamado a eso: ‘política’

Hemos codiciado los bienes de nuestro vecino y a eso lo hemos llamado ‘tener ambición’

Hemos contaminado las ondas de radio y televisión con mucha grosería y pornografía y lo hemos llamado ‘libertad de expresión’

Hemos ridiculizado los valores establecidos desde hace mucho tiempo por nuestros ancestros y a esto lo hemos llamado ‘obsoleto y pasado‘

Oh Dios, mira en lo profundo de nuestros corazones; purifícanos y líbranos de nuestros pecados. Amen.

La reacción fue inmediata. Un parlamentario abandonó la sala durante la oración. Tres más criticaron la oración del pastor calificando la oración como ‘un mensaje de intolerancia”

Durante las seis semanas siguientes, la iglesia ‘Central Christian Church’ donde trabaja el pastor Wright recibió más de 5000 llamadas telefónicas de las cuales sólo 47 fueron desfavorables. Esta iglesia recibe ahora peticiones del mundo entero, la India, África, Asia para que el pastor Wright ore por ellos.

EL comentarista Paul Harvey difundió esta oración en su emisión de radio ‘ The Rest of the Story ‘ (el resto de la historia) y ha recibido una acogida mucho mas favorable por esta emisión, que por cualquier otra. Con la ayuda de Dios, quisiéramos que esta oración se derrame sobre nuestra nación, por tanta semejanza con lo que está ocurriendo en México y que nazca en nuestros corazones el deseo de llegar a ser una ”nación bajo la mirada de Dios’


viernes, 8 de mayo de 2009

"ALGO HICIMOS MAL"



Óscar Arias - Presidente de la República Palabras del presidente Óscar Arias en la Cumbre de las Américas Trinidad y Tobago 18 de abril del 2009 .

Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle cosas. Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros. No creo que eso sea del todo justo. No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres. Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda... y así la Revolución Industrial pasó por América Latina comoun cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad. También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir "una Ciudad sobre una Colina", una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos. Hace 50 años, México era más rico que Portugal. En 1950, un país como Brasiltenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur -encuestión de 35 ó 40 años- es un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos. ¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal. Para comenzar, tenemos una escolaridad de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos. Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá,con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos. De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria. Hay países que tienen una mortalidadinfantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10. Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos. En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15ó 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra. En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo -en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día- y que gaste 13 veces más ($1.300.000. 000.000) en armas y soldados. Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que noestamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas. Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en lossesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió. Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientrasnosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los "ismos" (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo. ..), los asiáticos encontraron un "ismo" muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo . Para solo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístasque lo habían acompañado en la Larga Marcha: "Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que a mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones" . Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que " la verdad es que enriquecerse es glorioso ". Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás. La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 años. Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer. Muchas gracias.

jueves, 7 de mayo de 2009

Empleo y Seguridad


Dos grandes temas y un mismo origen.


Estamos asistiendo a dos grandes problemas que afectan duramente a nuestra sociedad y que son el principal motivo de preocupación de nuestra gente: EMPLEO Y SEGURIDAD.

Digo que son dos problemas que nos afectan, que nos preocupan, que nos quitan el sueño, pero tanto la inseguridad como el desempleo, son los síntomas, las consecuencias de un problema más profundo, más serio, que constituye la raíz misma de esos y otros dramas de nuestra sociedad y que lo podemos definir claramente como una CRISIS DE VALORES.

El empleo tiene que ver directamente con una necesidad de revalorizar la cultura del trabajo y del esfuerzo, como valores que dignifican al ser humano. El Estado y la Sociedad deben sumar fuerzas para que la gente de sienta orgullosa de poder “ganarse el pan con el sudor de su frente”. Este tiene que volver a ser un lema de nuestro país.

El Estado tiene que sumar fuerzas porque lamentablemente muchas veces lejos de ayudar complica a los emprendimientos que generan trabajo, mano de obra y empleos.

Si alguien quiere agrandar su empresa, su negocio, su comercio, su producción, asociando el capital y el trabajo para generar riqueza y desarrollo, inmediatamente viene el Estado y por un lado le pone impuesto a todo y se constituye como principal socio del privado, pero además le pone mil y uno requisitos, trámites y burocracia, a veces pareciendo que quiere des estimular la inversión.

Tenemos que cambiar la forma de cómo el Estado se relaciona con la empresa, con el productor, con el comercio.

Tenemos que BAJAR LOS IMPUESTOS y sobre todo convertir al Estado en un facilitador, en un promotor, en el estribo que muchas veces precisa el hombre para subir y generar esas pequeñas empresas que son las que dan más cantidad de trabajo y luego se desarrollan, crecen, traen riqueza y desarrollo para una zona.

Si uno analiza las grandes empresas del mundo:
En 1948 Richard y Mauricio Mac Donald abren un pequeño negocio de comida en California.
En 1920, Adolfo Dasler comenzó a fabricar zapatos en Alemania y después de la 2ª. Guerra Mundial rebautizó su fábrica con el nombre Adidas.
En 1866 un farmacéutico en Suiza, comenzó a desarrollar un suplemento lácteo para aquellos niños que no podían alimentarse del pecho materno, se llamaba Henry Nestlé.
En 1885 en Atlanta, también en una farmacia se mezclaban algunas hierbas para el dolor de cabeza, un jarabe que luego se convirtió en bebida y la denominaron como Coca-Cola.

Todas comenzaron en emprendimientos muy pequeños, algunos familiares, que fueron estimulados, promovidos, por un Estado y una sociedad que se dieron cuenta que en el emprendimiento privado estaba el desarrollo de una economía, la generación de empleos y de riqueza.

En Uruguay tenemos un problema de DESEMPLEO pero en Rivera se agrava, con cifras que nos avergüenzan.

Y claro que debemos y vamos a fomentar la instalación de esas grandes empresas que nuestro departamento necesita, pero vamos a fomentar, apoyar y a promover a esos pequeñas empresas locales, para que como un día Coca Cola, Adidas o Nestlé crecieron y le dieron riqueza a sus países. Esas pequeñas empresas de Rivera puedan crecer, desarrollarse, generar empleos y riqueza que pueda aportar desarrollo a nuestro país.

Otro de los temas de mayor preocupación de nuestros días es la INSEGURIDAD. Y también decíamos que está íntimamente relacionada con la Crisis de Valores, La crisis de autoridad que también y lamentablemente se fomenta desde el Estado. Con gobernantes que no saben o no quieren ejercer la autoridad que les otorga la ley. No la ejercen ni respaldan o defienden a los que ejercen la autoridad en defensa de la ley. Cuando se defiende la ley se defiende al vecino honesto, al trabajador, a los bienes de la familia. Lamentablemente este Estado no respalda al policía, a la maestra ni siquiera a los padres que tenemos que ejercer la autoridad, imponer el respeto y educar a nuestros hijos para que sean los buenos ciudadanos del mañana.

Nuestra visión es un Estado que ejerza plenamente su autoridad para que se respete la ley, que se respalde al policía o al maestro, que desde la educación, con mayor cantidad de escuelas de tiempo completo, se fomente el estudio, la cultura, el deporte, la preparación de los jóvenes para que no pierdan sus horas en una esquina con una cajita de vino sino que puedan ocupar el tiempo en la preparación para forjar su propio futuro.

Sabemos que la tarea no es fácil, pero con Lacalle conocemos el rumbo y tenemos al conductor con la idea clara y con el pulso firme necesario para luchar contra esa crisis de valores.

No comprometemos para trabajar denodadamente para que podamos vivir en una ciudad, en un departamento con seguridad y con empleo para todos nuestros vecinos.

Dr. Gerardo Amarilla.

viernes, 14 de marzo de 2008

Pensamiento de Lacalle en ADM

El pensamiento vivo de Luis Alberto Lacalle Lacalle 40 aforismos que lo definenEl ex presidente de la República y actual precandidato presidencial por el Partido Nacional, Dr. Luís Alberto Lacalle, fue el protagonista del clásico almuerzo de ADM realizado el pasado miércoles. Rodeado y observado por cercanos y distantes, Lacalle lanzó una andanada de propuestas para el país futuro que reflejan su pensamiento vivo. Una lectura minuciosa permite comprender los lineamientos ideológicos generales que se verán reflejados en el programa de una candidatura “abierta y plural”, donde la matriz “herrerista” constituirá uno de sus tradicionales anclajes.1. No hay magia gubernativa. No hay opciones fáciles, hay opciones más o menos inteligentes. 2. La crisis del 2002 nos hermanó en el miedo. 3. La actual prosperidad hay que lograr que les alcance a todos los uruguayos. 4. Nadie tiene todas las respuestas. 5. En la política uruguaya no debe haber enemigos, sólo competidores y adversarios 6. Cada vez hay más gente que quiere que las cosas se hagan bien, sin importar quién las haga. 7. Hay que buscar las cosas buenas, hágalas quien las haga. 8. Quien reconoce las cosas buenas que hace el adversario tiene luego más derecho para criticarlo. 9. Hay que hacer una campaña electoral con altura, aunque se expresen las diferencias filosóficas e ideológicas. 10. El país está sobre diagnosticado. Ahora hay que conjugar el verbo hacer. 11. El tiempo perdido es el principal enemigo. Hay que poner el tiempo perdido en el centro dé la atención. 12. En política hay que hablar un nuevo lenguaje. Un lenguaje de verdades en que hay que ser prudente con las promesas electorales. 13. Hay que cumplir lo que se promete. Cumplir con lo que se promete es el lenguaje de la esperanza. 14. Hay que aceptar las razones de los que piensan distinto. 15. Hay que rescatar los valores que son la columna de la convivencia. 16. Hay que hacer un culto de la actividad pública. 17. Los valores son el tema central de la campaña política, porque la educación en valores es lo que importa a la sociedad. 18. Todo lo que no son valores son sólo instrumentos 19. Los grandes valores son Nación, familia y persona. 20. Nación como voluntad colectiva de quien quiere existir como conjunto libre e independiente. 21. Una nación son valores compartidos. 22. Si nos ponemos de acuerdo en los valores tendremos más coincidencias. 23. Independencia y soberanía en materia internacional. 24. Libre comercio con todos los países del mundo. 25. El Mercosur debe ser cierto en lo que debe ser cierto. 26. Sin valores todo es relativismo ético y materialismo económico. 27. No hay que temerle al debate 28. El país, la patria, la comunidad nacional está sin certeza ni esperanzas. 29. Mucha gente se pregunta si vale la pena invertir y arriesgar para engordar un Estado glotón. 30. Dónde está el trabajo, la seguridad, el ahorro, el respeto, ¿donde están? 31. El estado de derecho, la propiedad, la legalidad, ¿dónde están? 32. Va a valer la pena cuando se respete la opinión ajena y los acuerdos cumplidos. 33. Dónde está la libertad si no hay trabajo, si los sueldos no alcanzan, si hay sueldos de maestros y policías de 5 mil pesos, si hay niños pidiendo en las esquinas o haciendo malabarismo, si hay diez mil carritos, si hay que ¡mandar a los hijos a la escuela privada porque los maestros y profesores faltan o llegan tarde. 34. Hay que controlar a los gobiernos, hay que exigir calidad al gobierno. 35. No se debe prejuzgar ni clasificar al adversario, ni lucha de clases, ni buenos y malos, ni de derecha y de izquierda. 36. Si fuéramos así en el futuro podremos estar más de acuerdo, en un clima de concordia nacional, con una ética de riesgo, de seguridad y detrabajo, en una nación incluyente y convergente. 37. Hay que exigir calidad de gobierno. 38. Hay que activar la inversión del Estado y la libertad empresarial con responsabilidad social. 39. Libertad de trabajo, libertad económica, libertad y enseñanza. Libertad para elegir y generar energía. Libertad para la inversión. No hay que temerle a la libertad. 40. No habrá unanimidades pero puede haber grandes mayorías

lunes, 3 de diciembre de 2007

Lanzamiento del Instituto VALORES




Con un marco de 120 personalidades del quehacercomercial, industrial, profesional y académico deldepartamento de Rivera, quedó instalado el InstitutoValores, en los salones del Hotel Uruguay Brasil.El acto comenzó con las palabras de su Presidente, elDr. Gerardo Amarilla y el tema central de laexposiciòn estuvo a cargo del Ex Presidente de laRepública y actual presidente del Instituto ManuelOribe, Dr. Luis Alberto Lacalle.El Dr. Lacalle se refirió a los grandes temas delpaís, a su inserción en el contexto internacional engeneral y particularmente en el Mercosur, evaluando enprofundidad temas como la autoridad, la seguridad, elempleo, la educación, entre otros.A continuación las palabras de bienvenida delPresidente de Valores:Señoras y Señores, muy buenos días,Es para mí un placer y a la vez un honor contar con lapresencia de todos ustedes en esta mañana, La presencia y el compromiso de ustedes, comoverdaderos referentes de la sociedad riverense augurael éxito de esta iniciativa que presentamos hoy.“Valores” es un espacio que consideramos necesariocomo ámbito de reflexión sobre los temas queentendemos son esenciales para nuestra sociedad, queconvoca a ciudadanas y ciudadanos de diversaorientación filosófica, religiosa y política.Cotidianamente nos vemos distraídos por los temas deurgencia y lamentablemente tenemos poco espacio paraanalizar los temas “importantes”, por lo que “Valores”constituirá ese ámbito de análisis profundo yreflexivo sobre esos temas.Como muy bien lo ha definido, el presidente de FranciaNicolás Sarkozy, el legado de mayo del 68 ha intentadoexcluir del debate público el análisis del verdaderosentido de temas como el respeto, la moral, laautoridad y el esfuerzo, por eso llegamos a unasociedad donde todo está permitido y no se consideranmás los valores sagrados que fueron los cimientosmismos de una gran civilización.“Valores” es un espacio para analizar esos temas, comoafectan a nuestra Nación, como afectan a nuestrocontinente, como nos vemos postergados frente a otrospaíses o regiones emergentes del planeta.Como inicio de ese análisis, tenemos el honor depresentar en esta mañana a nuestro primer expositor,que viene de dictar importantes conferencias por lasprincipales ciudades del mundo y que no requiere muchapresentación, ha ocupado diversos cargos públicos, hasido Presidente de la República, pero por sobre todologra motivar y analizar los temas sustanciales contanta claridad y seguridad que siempre es un gustoescuchar el mensaje del doctor Luís Alberto Lacalle.Vuelvo a reiterar el agradecimiento por vuestrapresencia y espero que podamos de ahora en mástransitar juntos ese camino para Rescatar los valoresfundamentales de nuestra sociedad.Muchas graciasDr. Gerardo AmarillaPresidente

viernes, 23 de noviembre de 2007

Discurso de Sarkozy




Vía "El Manifiesto". Reproduzco íntegramente lo publicado por El Manifiesto. Quien quiera leer el discurso completo (en francés) puede hacerlo pinchando AQUI
«El pensamiento único, que es el pensamiento de quienes lo saben todo, de quienes se creen no sólo intelectualmente sino también moralmente por encima de los demás, ese pensamiento único había denegado a la política la capacidad para expresar una voluntad. Había condenado la política. Había profetizado su caída imparable frente a los mercados, las multinacionales, los sindicatos, Internet. Se sostenía que en el mundo tal cual es hoy, con sus informaciones que se difunde instantáneamente, sus capitales que se desplazan cada vez más rápido y sus fronteras ampliamente abiertas, la política ya no jugaría más que un papel anecdótico y que ya no podría expresar una voluntad, porque el poder pronto estaría compartido, diluido, disperso en red; porque las fronteras estarían totalmente abiertas y los hombres, los capitales y las mercancías circularían sin obedecer a nadie. Pero la política retorna. Retorna por todas partes en el mundo. La caída del Muro de Berlín pareció anunciar el fin de la Historia y la disolución de la política en el mercado. Dieciocho años después, todo el mundo sabe que la Historia no ha terminado, que siempre es trágica y que la política no puede desaparecer porque los hombres de hoy sienten una necesidad de política, un deseo de política como rara vez se había visto desde el fin de la segunda guerra mundial. (...)La necesidad de política tiene por corolario la necesidad de nación. La nación también había sido condenada. Pero aquí está de nuevo, para responder a la necesidad de identidad frente a la mundialización, vivida como una empresa de uniformización y mercantilización del mundo en la que ya no quedaría lugar para la cultura y para los valores del espíritu. Quizá la inquietud es excesiva, pero es bien real y expresa una necesidad de identidad muy fuerte. Por todas partes la he encontrado en esta campaña; en todas partes me han hablado de ella gentes de toda condición. Pero la nación no es sólo la identidad. Es también la capacidad de estar juntos para protegerse y para actuar. Es el sentimiento de que no se está solo para afrontar un futuro angustioso y un mundo amenazante. Es el sentimiento de que, juntos, se es más fuerte, y podremos hacer frente a lo que, solos, no podríamos afrontar. (...)Yo he querido volver a poner la voluntad política y Francia en el corazón del debate político. La voluntad política y la nación están siempre para lo mejor y para lo peor. El pueblo que se moviliza, que se convierte en una fuerza colectiva, es una potencia temible que puede actuar tanto para lo mejor como para lo peor. Hagamos las cosas de manera que sea para lo mejor. Conjuraremos lo peor respetando a los franceses, manteniendo nuestros compromisos, respetando la palabra dada. Conjuraremos lo peor haciendo que la moral retorne a la política. (...)No me da miedo la palabra “moral”. Desde mayo de 1968 no se podía hablar de moral. Era una palabra que había desaparecido del vocabulario político. Hoy, por primera vez en decenios, la moral ha estado en el corazón de la campaña presidencial. Mayo del 68 nos había impuesto el relativismo intelectual y moral. Los herederos del 68 habían impuesto la idea de que todo vale, de que no hay ninguna diferencia entre el bien y el mal, entre lo verdadero y lo falso, entre lo bello y lo feo. Habían querido hacernos creer que el alumno vale tanto como el maestro, que no hay que poner notas para no traumatizar a los malos alumnos, que no había diferencias de valor y de mérito. Habían querido hacernos creer que la víctima cuenta menos que el delincuente, y que no puede existir ninguna jerarquía de valores. Habían proclamado que todo está permitido, que la autoridad había terminado, que las buenas maneras habían terminado, que el respeto había terminado, que ya no había nada que fuera grande, nada que fuera sagrado, nada admirable, y tampoco ya ninguna regla, ninguna norma, nada que estuviera prohibido.Recordad el eslogan de Mayo del 68 en las paredes de la Sorbona: “Vivir sin obligaciones y gozar sin trabas”. Así la herencia de Mayo del 68 ha liquidado a la escuela de Jules Ferry en la izquierda francesa, que era una escuela de la excelencia, del mérito, del respeto, del civismo; una escuela que quería ayudar a los niños a convertirse en adultos y no a seguir siendo niños grandes, una escuela que quería instruir y no infantilizar, porque había sido construida por grandes republicanos que tenían la convicción de que el ignorante no es libre. Pero la herencia de Mayo del 68 ha liquidado esa escuela que transmitía una cultura común y una moral compartida, cultura y moral gracias a las que todos los franceses podían hablarse, comprenderse, vivir juntos. La herencia de Mayo del 68 ha introducido el cinismo en la sociedad y en la política. Han sido precisamente los valores de Mayo del 68 los que han promovido la deriva del capitalismo financiero, el culto del dinero-rey, del beneficio a corto plazo, de la especulación. El cuestionamiento de todas las referencias éticas y de todos los valores morales ha contribuido a debilitar la moral del capitalismo, ha preparado el terreno para el capitalismo sin escrúpulos y sin ética, para esas indemnizaciones millonarias de los grandes directivos, esos retiros blindados, esos abusos de ciertos empresarios, el triunfo del depredador sobre el emprendedor, del especulador sobre el trabajador. (...)Los herederos de Mayo del 68 han degradado el nivel moral de la política. Todos esos políticos que reivindican la herencia de Mayo del 68, dan al prójimo lecciones que jamás se aplican a sí mismos, quieren imponer a los demás comportamientos, reglas, sacrificios que jamás se imponen a sí mismos. Proclaman: “Haced lo que yo digo, no hagáis lo que yo hago”. Ésa es la izquierda heredera de Mayo del 68, la que está en la política, en los medios de comunicación, en la administración, en la economía. La izquierda que le ha tomado gusto al poder, a los privilegios. La izquierda que no ama a la nación porque no quiere compartir nada. Que no ama a la República porque no ama la igualdad. Que pretende defender los servicios públicos, pero que jamás veréis en un transporte colectivo. Que ama tanto la escuela pública, que a sus hijos los lleva a colegios privados. Que dice adorar la periferia, pero que se cuida muy mucho de vivir en ella. Que siempre encuentra excusas para los violentos, a condición de que se queden en esos barrios a los que ella, la izquierda, no va jamás. Esa izquierda que hace grandes discursos sobre el interés general, pero que se encierra en el clientelismo y el corporativismo. Que firma peticiones y manifiestos cuando se expulsa a algún “okupa”, pero que no aceptaría que se instalaran en su casa. Que dedica su tiempo a hacer moral para los demás, sin ser capaz de aplicársela a sí misma. Esa izquierda, en fin, que entre Jules Ferry y Mayo del 68 ha elegido Mayo del 68, es la que condena a Francia a un inmovilismo cuyas principales víctimas serán los trabajadores, los más modestos, los más pobres.Ésa es la izquierda que desde Mayo del 68 ha renunciado al mérito y al esfuerzo, que ha dejado de hablar a los trabajadores, de sentirse concernida por la suerte de los trabajadores, de amar a los trabajadores; porque el valor trabajo ya no forma parte de sus valores, porque su ideología ya no es la de Jaurès o la de Blum, que respetaban a los trabajadores, sino que ahora la ideología de la izquierda es la del reparto obligatorio del trabajo, la de las 35 horas, la del asistencialismo. La crisis del trabajo es ante todo una crisis moral, y en ella la herencia de Mayo del 68 tiene una enorme responsabilidad. Yo quiero rehabilitar el trabajo, quiero devolver al trabajador el primer lugar en la sociedad. (...)
La herencia de Mayo del 68 ha debilitado la autoridad del Estado. Esos herederos de los que en Mayo del 68 gritaban “CRS = SS”, toman sistemáticamente partido por los violentos, los alborotadores y los estafadores contra la policía. Lo hemos visto tras los incidentes de la Estación del Norte. En lugar de condenar a los violentos y de apoyar a las fuerzas del orden y su difícil trabajo, no se les ha ocurrido nada mejor que esta frase, que merecería ser inscrita en los anales de la República: “Es inquietante constatar que se ha abierto una fosa entre la policía y la juventud”. Como si los vándalos de la Estación del Norte representaran a toda la juventud francesa. Como si fuera la policía la que estaba actuando mal, y no los violentos. Como si los violentos hubieran destrozado todo y saqueado los comercios para expresar una revuelta contra una injusticia. Como si el hecho de ser jóvenes lo excusara todo. Como si la sociedad fuera siempre culpable y el delincuente siempre inocente. Ésos son los herederos de Mayo del 68, que denigran la identidad nacional, que atizan el odio a la familia, a la sociedad, al Estado, a la nación, a la República.En estas elecciones se trata de saber si la herencia de Mayo del 68 debe ser perpetuada o si puede ser liquidada de una vez por todas. Yo quiero pasar la página de Mayo del 68. Pero tiene que ser más que un gesto. No hay que contentarse con poner banderas en los balcones el 14 de julio y cantar la Marsellesa en vez de la Internacional en los mítines del Partido Socialista. No se puede decir que se desea el orden y tomar sistemáticamente partido contra la policía. No es posible seguir denunciando la “provocación” y el “Estado policial” cada vez que la policía intenta hacer respetar la ley. No se puede decir que uno apuesta por el valor del trabajo y, al mismo tiempo, generalizar las 35 horas, seguir cargándolo con impuestos y estimular la mentalidad del asistido, del que cobra del Estado para no trabajar. No se puede decir que se desea obstaculizar las deslocalizaciones y al mismo tiempo rechazar cualquier experimentación del IVA social, que permite financiar la protección social con las importaciones. No es posible proclamar grandes principios y negarse a inscribirlos en la realidad. Yo propongo a los franceses romper realmente con el espíritu, con los comportamientos, con las ideas de Mayo del 68, con el cinismo de Mayo del 68. Propongo a los franceses devolver a la política la moral, la autoridad, el trabajo, la nación. Les propongo reconstruir un Estado que haga realmente su trabajo y que, en consecuencia, domine las feudalidades, los corporativismos y los intereses particulares. Les propongo rehacer una República una e indivisible contra todos los comunitarismos y todos los separatismos. Les propongo reedificar una nación que de nuevo esté orgullosa de sí misma. (...)Al poner sistemáticamente los derechos por encima de los deberes, los herederos de Mayo del 68 han debilitado la idea de ciudadanía. Al denigrar la ley, el Estado y la nación, los herederos de Mayo del 68 han favorecido el crecimiento del individualismo. Han incitado a cada cual a no pensar más que en sí mismo y a no sentirse concernido por los problemas del prójimo. Yo creo en la libertad individual, pero quiero compensar el individualismo con el civismo, con una ciudadanía hecha de derechos pero también de deberes. Quiero derechos nuevos, derechos reales y no virtuales. Quiero un derecho real a un techo, al alojamiento. Un derecho real al cuidado de los hijos, a la escolarización de niños con minusvalías, a la dependencia para los mayores. Quiero el derecho a un contrato de formación para los jóvenes de más de 18 años, y a la formación a lo lago de toda la vida. Quiero el derecho a la caución pública para aquellos que no tienen padres, para los que no tienen relaciones, para los enfermos a los que no se les quiere prestar porque se considera que representan un riesgo demasiado elevado. Quiero el derecho a un contrato de transición profesional para los que están en paro.Pero quiero que estos derechos estén equilibrados con los deberes. La ideología de Mayo del 68 habrá muerto cuando la sociedad se atreva a recordar a cada cual sus deberes, cuando en la política francesa se ose proclamar que, en la República, los deberes son la contrapartida de los derechos. Ese día al fin se habrá realizado la gran reforma moral e intelectual que Francia necesita una vez más. Entonces podremos reconstruir sobre cimientos renovados esa República fraternal que es el sueño siempre inacabado, nunca realizado de Francia desde el primer día en que tuvo conciencia de su existencia como nación. Porque Francia no es una raza, no es una etnia, ni sólo un territorio; Francia es un ideal incansablemente perseguido por un gran pueblo que, desde su primer día, cree en la fuerza de las ideas, en su capacidad para transformar el mundo y hacer la felicidad de la humanidad.Quiero decírselo a los franceses: el pleno empleo, el crecimiento, el aumento del poder adquisitivo, la revalorización del trabajo, la moralización del capitalismo, todo eso es necesario y es posible. Pero eso no son más que medios que deben ser puestos al servicio de una cierta idea del hombre, de un ideal de sociedad donde cada cual pueda encontrar su lugar, donde la dignidad de todos y cada uno sea reconocida y respetada.»

miércoles, 21 de noviembre de 2007


El Instituto “Valores” constituye un Espacio de reflexión y análisis tendiente a rescatar los pilares fundamentales de nuestra sociedad.
Con ese motivo, un grupo de ciudadanos libres nos consituimos en la ciudad Rivera de la República Oriental del Uruguay y comenzamos a construir ese Espacio.

Como primera actividad, realizaremos un Desayuno de Trabajo con el Dr. Luis Alberto Lacalle, quien disertará sobre los temas cruciales que afectan a nuestra sociedad así como los desafíos que debemos afrontar en el futuro inmediato.

La actividad se desarrollará el próximo domingo 2 de diciembre a las 9:30 horas en el Hotel Uruguay - Brasil, calle Figueroa 1075.
Por consultas comunicarse al teléfono (062) 32072 o gamarilla@yahoo.com